Imagina que publicas un informe detallado sobre un malware que está atacando a tus clientes, incluyendo hashes, IP maliciosas y dominios de comando y control. Lo que desconoces es que los propios atacantes están leyendo tu informe en tiempo real para cambiar sus herramientas y evadir la detección. Esto es exactamente lo que sucede cuando utilizan la táctica Search Threat Vendor Data.

¿En qué consiste?
Los ciberdelincuentes rastrean activamente blogs, informes y boletines de inteligencia de amenazas de proveedores como CrowdStrike, Mandiant o Palo Alto Networks. Buscan sus propios IOCs (Indicators of Compromise) —hashes de malware, direcciones IP, dominios C2— para:
- Modificar su malware: cambiar firmas digitales o reempaquetar ejecutables cuando ven que sus hashes fueron publicados.
- Eliminar infraestructura: borrar dominios o servidores expuestos antes de que los investigadores los incauten.
- Adaptar TTPs: ajustar comportamientos detectados para pasar desapercibidos en futuras oleadas.
Según la matriz MITRE ATT&CK, los atacantes suelen reaccionar en menos de 7 días tras la publicación de IOCs públicos, demostrando una velocidad impresionante en su ciclo de retroalimentación.
Casos reales
Campaña de ransomware LockBit (2023-2024)
Los afiliados de LockBit fueron detectados scrapeando informes de Sophos y Trend Micro para identificar hashes de sus cifradores. Una vez expuestas, lanzarán versiones recompiladas con nuevos certificados digitales en menos de 72 horas, manteniendo su efectividad frente a EDR actualizados. Los investigadores notaron picos de tráfico desde proxies rusos en blogs de amenazas de inteligencia justo antes de cada «actualización» de cargas útiles.
APT29/Cobalt Group (post-SolarWinds, 2021)
Tras la filtración de SolarWinds, los analistas de FireEye publicaron IOC detallados. APT29 respondió eliminando dominios C2 listados específicos y migrando a nuevos proveedores de DNS en Europa del Este. Microsoft Threat Intelligence confirmó que los atacantes usaban feeds RSS y alertas de Google configurados con palabras clave como sus propios hashes SHA256.
Emotet «reading its own obituary» (2020)
Los operadores de botnet de Emotet fueron observados accediendo masivamente a informes de Malwarebytes y Proofpoint. Cuando se publicaron reglas YARA públicas, el malware apareció con ofuscación de cadenas mejorada y nuevos cargadores en 4 días. Los logs de analítica web mostraron solicitudes desde IPs en Nigeria y Europa del Este coincidiendo con las publicaciones.
¿Cómo se puede mitigar?
Estrategias de publicación inteligentes
- Publica IOCs «descafeinados»:
- Usa resúmenes genéricos («malware familiar a la familia X»)
- Retrasa 48h la publicación de hashes/IPs específicas
- Comparte IOCs frescos solo en canales privados (MISP, ISACs)
- Implementa «IOCs trampa»:
- Publica hashes falsos o dominios honeypot
- Monitorea quién los resuelve (dns queries = atacantes)
Detección técnica
- Analítica web + SIEM: detecta scrapers masivos desde IPs anómalas a tus reportes (Cloudflare, Akamai).
- Análisis de comportamiento: EDR con ML que detecta malware que «se actualiza solo» (anomalías en firmwares/hashing).
- Caza de amenazas: busca en registros de consultas de proxy/firewall específicas de sitios de información sobre amenazas.
Colaboración sectorial
- Plataformas como MITRE Engage y CTI Sharing Groups permiten coordinar IOCs sin exposición pública inmediata.
- Acelera tu ciclo interno de información sobre amenazas: publica menos, pero actúa más rápido.
Search Threat Vendor Data demuestra que la inteligencia de amenazas se ha convertido en un juego de ajedrez en tiempo real. Los atacantes no solo quieren tus datos, sino que estudian tus defensas públicas para refinar su sigilo. La solución pasa por ser más selectivos en la publicación, más rápidos en la respuesta interna y más ingeniosos con señuelos. En ciberseguridad, a veces la mejor defensa es no revelar todas tus cartas.
Más información en: https://attack.mitre.org/techniques/T1681/



